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COME SANO, VIVE MEJOR

 

Grandes maestros chinos, hindúes y budistas se han preguntado cuál es la mejor manera de alimentarnos. Su respuesta es comer con sensatez, buscando siempre la mayor calidad en nuestros alimentos.

Recordemos que el cuerpo es un templo, por lo que hay que cuidarlo con responsabilidad. Cuando prestamos atención a la naturaleza, al orden de su funcionamiento, comprendemos que el reino vegetal nos ofrece todo lo que necesitamos para vivir una vida plena y saludable. ¿Cuál es el sentido de matar para comer carne?

Se cree que la carne cambia la disposición natural de las personas y afecta su comportamiento. Si la gente comiera más sano, seguro que no habría tanta violencia. Los animales más violentos son los que comen más carne. Está clarísimo. Son agresivos, porque se alimentan del producto de su propia violencia.

El ser humano que se alimenta de carne tiene solo cuatro caminos: las vibraciones del miedo, la pena, el dolor y la tensión. Es preferible nutrirnos con alimentos vivos.

Cuanta más carne se come, más agua pide el cuerpo; está comprobado. Cuanta más carne se come, más envejece la gente. La gente come carne con papa, arroz o harina, una mala, sino pésima combinación.

Originalmente, vitamina es un término que alude a la vida como mina, es decir, como fuente de enriquecimiento continuo. Las vitaminas, liposolubles e hidrosolubles, son indispensable. El selenio en tabletas (de 200 miligramos) es fenomenal, ya que contiene antioxidantes naturales y ayuda a asimilar mejor la vitamina E. Por su lado, el zinc nos ayuda a prevenir los problemas de la próstata y elevar nuestras defensas, potenciando el sistema inmunológico.

Ante todo, hay que diferenciar entre alimentación y nutrición. La primera es necesaria para sobrevivir, mientras que la segunda lo es para vivir mejor y lograr el desarrollo: la nutrición es la ciencia de la alimentación.

Hay mucha gente sobrealimentada, pero mal nutrida. Esto sucede porque comen mal, no siguen un régimen alimenticio ni prestan atención a su cuerpo, de modo que están más expuestos al desarrollo y la expansión de las enfermedades.

Hay que saber mezclar los alimentos y en lo posible evitar mezclar harinas con proteínas.

Los antiguos peruanos conocían bien lo que tenían a la mano, es decir, lo que la naturaleza y el territorio les ofrecían. Comían chuño, papa (seca es mejor que fresca), yuca y todas las variedades de hierbas locales. Practicaban un tipo de horneo singular, usando la tierra, la huatia y la pachamanca.

Una alimentación vegetariana integral suele aportar al día doscientos miligramos de ácido fítico, una sustancia que retrasa la liberación de la glucosa en la sangre (por eso a los diabéticos se les da arroz integral, para que coman alimentos con fibra). Agreguen a su dieta un poco de salvado de trigo o échenle un poco al arroz. Por su lado, los flavonoides -que aparte de reducir el riesgo de que se generen tumores, son antioxidantes- se encuentran en la cáscara del limón, la manzana y la col. Una buena ensalada de cebolla o una manzana rallada y hervida con avena son buenas opciones en estos casos.

Los compuestos azufrados sirven para sacar el plomo del cuerpo, bloquean los agentes cancerígenos y ayudan a eliminar los virus y las bacterias. Los encontramos en la col, la coliflor, lo ajos, la cebolla, el poro, el brócoli y las menestras (que debemos comer por lo menos una vez a la semana, de preferencia los lunes).

Los polifenoles se encuentran en el té verde y la linaza. Ayudan a evitar la oxidación de las grasas y previenen el cáncer. Se recomienda incluso inhalar el vapor de la linaza antes de hacer ejercicio. Los polisacáridos básicos son fundamentales para la salud. La gente suele comer muchos disacáridos, que queman muy rápido lo refinado. Entre los fitoesteroles encontramos las semillas de girasol y el sésamo, que contienen fitoestrógenos.

El ajonjolí es necesario porque reduce el colesterol y ayuda en caso de tumores de mama y de próstata. También es bueno comer tofu, soya y girasol. Con tres gramos es suficiente. La famosa pepa de la calabaza es una maravilla. Los polisacáridos son los azúcares que están en los granos.

 

NOTA EDITORIAL: Estos consejos forman parte del libro “Viva sano día a día” del Dr. José Luis Pérez-Albela. Si te interesa saber más sobre una alimentación saludable, adquiérelo en tu librería más cercana.

 

 

11/08/2021

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