DECRETO DE ALEJANDRO JODOROWSKY

 

Yo soy inmortal, sencillamente porque la muerte es solo un concepto. Nada desaparece, todo cambia.

 

Si acepto mis incesantes transformaciones, entro en la eternidad. Yo soy infinito porque mi cuerpo no termina en mi piel: se extiende sin límites.

 

Yo lo sé todo porque no solo soy mi intelecto sino también mi inconsciente, formado por la energía oscura que sostiene a los mundos; no soy solo las pocas células cerebrales que empleo cotidianamente, sino también los millones de neuronas que forman mi cerebro.

 

Soy omnipotente cuando ceso de encerrarme como individuo y me identifico con la humanidad entera. Soy omnipresente porque, junto con todos los otros seres, formo parte de la unidad: lo que sucede, aunque sea en el lugar más lejano, me sucede.

 

Soy increado porque antes de ser un organismo fui materia ígnea, antimateria, energía, vacuidad. Mi carne está formada por residuos de estrellas que tienen millones de años.

 

Estoy en el cielo porque mi Tierra es un navío que recorre un universo que a su vez recorre incontables otras dimensiones. Soy perfecto porque he domado mis egos, haciendo que se una a la perfección del cosmos. Yo soy todo porque soy al mismo tiempo yo y los otros.

 

 

Alejandro Jodorowsky 

Libro: Cabaret místico

 

 

 

04/08/2022

Compártelo