info@magnesol.pe +51 936 098 933 fb in
info@magnesol.pe +51 936 098 933 fb in MENU
Whatsapp
EL ROL DEL MAGNESIO EN LA ANSIEDAD, LA DEPRESIÓN Y EL ESTRÉS

 

Dra. Carolyn Dean

M.D., N.D.

ESTADOS UNIDOS

 

La deficiencia de magnesio puede producir síntomas de ansiedad o depresión, incluyendo debilidad en los músculos, fatiga, tirones en los ojos, insomnio, anorexia, apatía, temor, memoria frágil, confusión, ira y nerviosidad.

La serotonina, el químico cerebral que nos hace sentir bien, depende del magnesio para su producción y función.

El magnesio apoya las glándulas que producen adrenalina, las cuales se sobre estimulan cuando padecemos de estrés.

 

Las personas no sufren de ataques de pánico, ansiedad o depresión porque tengan deficiencia de Valium o Prozac.  Nuestros cuerpos no necesitan estas sustancias para cumplir con sus procesos metabólicos esenciales.  Sin embargo, podemos desarrollar una gran cantidad de síntomas psicológicos debido a una deficiencia de magnesio, un mineral que nuestros cuerpos necesitan definitivamente.

La ansiedad y la depresión son enfermedades que se presentan a menudo por deficiencia nutricional y sensibilidades químicas.  Con esto queremos aclarar que no son enfermedades causadas por deficiencia de fármacos.

Un importante estudio con casi 500 personas que padecían cuadros de depresión, realizado por los doctores Cox y Shealy, descubrió que la mayoría que las padecían tenían deficiencia de magnesio.  Los autores de este estudio recomendaron a los especialistas clínicos que deberían considerar la posibilidad de un beneficio curativo al usar la terapia del magnesio en la depresión crónica.

La adrenalina destruye al magnesio

Que el estrés ocasiona deficiencia de magnesio y que la falta de magnesio aumenta el estrés, no es solo una teoría. Experimentos donde se suministró la adrenalina por vía intravenosa produjeron una disminución de magnesio en el organismo, así como también del calcio, potasio y sodio.  Si no tenemos suficiente magnesio para relajar las arterias y músculos, la presión sanguínea se eleva y los músculos cardíacos se contraen.  Cuando se detiene el suministro de adrenalina, el cuerpo recupera el potasio en más o menos 30 minutos.  Sin embargo, se necesita mucho más tiempo para que el magnesio alcance sus niveles normales.

 

Estrés y ansiedad

El estrés está tan presente en nuestra vida diaria, que nos hemos vuelto insensibles al mensaje que está tratando de transmitirnos: bajar la velocidad.

La ansiedad es una reacción química creada cuando las glándulas de adrenalina responden a un evento estresante como por ejemplo una baja de azúcar en sangre.

La adrenalina es muy útil si nos encontramos en una situación peligrosa, porque es una reacción de “pelea o huye”: el corazón late más rápido, la digestión se paraliza, las reservas de energía se liberan del hígado y se ponen a disposición del corazón, los pulmones y los músculos para activarlos.  Todas estas respuestas requieren magnesio.  De manera que cada vez que experimentamos cualquier tipo de estrés, nuestras reservas de magnesio son arrebatadas para crear energía.  Este agotamiento de magnesio en sí mismo estresa al cuerpo, lo que puede producir ataques de pánico, lo que a su vez, genera más estrés.  Para poner fin a este círculo vicioso, se necesita reponer el magnesio perdido.

Durante las reacciones de estrés, también se requiere calcio para estimular la liberación de adrenalina.  Sin embargo, un exceso de calcio causa un desborde de adrenalina.  Una cantidad suficiente de magnesio, amortiguará el exceso de calcio y lo mantendrá en niveles normales, limitando la respuesta de estrés.

 

El magnesio es importante porque disminuye de manera natural la excitabilidad del sistema nervioso y baja el nivel de calcio alrededor de las células nerviosas.  Esta función del magnesio también es relevante para las enfermedades del corazón y otras dolencias provocadas por el estrés.

El estrés crónico

Según Hans Selye, doctor canadiense famoso por su estudio sobre el estrés durante los años 60, el magnesio también se agota cuando el cuerpo cambia de una reacción “pelea o huye” de corto plazo a una reacción crónica de estrés. Las glándulas de adrenalina producen cortisol, un tipo de cortisona, y otra hormona de estrés llamada norepinefrina, que actúa como la adrenalina y también origina pérdida de magnesio.

 

El estrés crónico puede originarse cuando una persona se siente insegura o amenazada; por la exposición a químicos tóxicos, metales pesados, e incluso por los ruidos estridentes que atacan al sistema nervioso y abruman al sistema inmunitario.  Por ejemplo, en un estudio se comprobó que escuchar constantemente un ruido fuerte en una instalación industrial indujo a un aumento significativo total del suero de magnesio (liberado de los tejidos) y aumentó significativamente la excreción urinaria de este mineral, indicando una deficiencia que duró 48 horas después de producirse este experimento.

 

Serotonina, magnesio y depresión

El magnesio es importante en la acción de la serotonina porque es un complemento necesario para la liberación y absorción de serotonina de las células cerebrales.

 

Con cantidades adecuadas de magnesio, la naturaleza fabrica suficiente serotonina y experimentamos equilibrio emocional.  Pero cuando el estrés agota el magnesio un círculo vicioso empieza a girar saliéndose de control, y como consecuencia puede aparecer la temida depresión.

 

 

El cuerpo necesita magnesio con el fin de liberar y juntar las cantidades adecuadas de serotonina en el cerebro para un funcionamiento mental equilibrado.

 

La industria farmacéutica ha centrado sus investigaciones para el tratamiento de la depresión en los inhibidores selectivos de captación de serotonina (SSRIs) tales como el Prozac para capturar los efectos químicos de la serotonina, en vez de darle a la serotonina lo que realmente necesita: magnesio. 

 

Los SSRIs crean artificialmente niveles elevados de serotonina en el cuerpo, impidiendo su destrucción y eliminación; la serotonina permanece más tiempo en el cerebro y teóricamente causa elevación en el estado de ánimo.  Esto es lo que se “supone” que ocurre, pero cada persona tiene una reacción diferente a la manipulación de sus químicos cerebrales.  Para algunas personas, mantener niveles elevados y prolongados de serotonina las puede liberar de una larga depresión.  Para otras, este medicamento puede conducirlas a la ansiedad e irritabilidad.  Otro grupo de personas responden a este tipo de medicamento con inexpresividad e insensibilidad, tanto así que no pueden llorar ni reír, manteniéndose fuera de los extremos de la depresión o manía, pero relegándolos a una vida uni-dimensional.

 

Debido a que la depresión puede ser debilitante, e inclusive puede llegar a amenazar la vida, yo entiendo por qué los médicos creen que requiere de fuertes medidas para combatirla, pero estas medidas no siempre funcionan.  La alternativa que muchos médicos no ven es la conexión con los nutrientes.  La deficiencia del magnesio es una causa potencial para todo tipo de depresión.  Todos los protocolos de tratamiento deberían comenzar con dosis adecuadas de este valioso mineral.

 

 

POR FAVOR LO QUE ESTÁ RESALTADO EN AMARILLOQUE VAYA COMO UN CUADRO (LO PUEDES DIAGRAMAR AL FINAL O DENTRO DEL ARTÍCULO, PERO SIEMPRE COMO CUADRO)

 

TRATAMIENTOS PARA LA ANSIEDAD Y LA DEPRESIÓN

DIETA

Evite los aditivos en los alimentos, edulcorantes artificiales, azúcar y trigo.  Coma alimentos enteros –orgánicos si es posible- y evite alimentos procesados y comida “chatarra”.

 

SUPLEMENTOS

Cloruro de magnesio: 350 mg dos veces al día.

 

Complejo B: 50-100 mg al día (derivado en todo o en parte de fuentes naturales como la levadura de cerveza, germen de trigo).

5-hidroxitriptamina: 50-100 mg una hora antes de los alimentos (este aminoácido cruza la barrera de la sangre en el cerebro y se convierte de manera natural en serotonina; tiene la misma acción del Prozac pero sin efectos colaterales).

Planta de San Juan: 300 mg de extracto estandarizado tres veces al día.

AYUDA A DORMIR

Melatonina: 2-3 mg una hora antes de acostarse.

 

6-hidroxitriptamina: 50-100 mg media hora antes de acostarse, con el estómago vacío.

 

Lúpulos, valeriana y combinaciones de hierbas: una o dos cápsulas de 500 mg antes de acostarse.

 

ALIVIO DEL ESTRÉS

El ejercicio es excelente tanto para la ansiedad como para la depresión (trate de practicar yoga, caminatas, bicicleta, natación), la meditación, baños en el mar o de inmersión en una tina, escribir, y realizar Técnicas para la Libertad Emocional (Emotional Freedom Techniques, EFT), información disponible en www.emofree.com


 

 

 

 

Nota: la Dra. Carolyn Dean, M.D., N.D., es doctora en medicina, naturópata, activista ambientalista, acupunturista, homeópata y gran conocedora del uso de hierbas en medicina, nutricionista, escritora, investigadora e inventora. El enfoque de su práctica médica, desde sus inicios en 1979, es enseñar a las personas sobre sus opciones naturales y las elecciones clave para lograr una salud óptima. La Dra. Dean es autora de varios libros, entre ellos El Magnesio Milagroso. Su página web es: www.carolyndean.com

Regresar

Compártelo