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INSUFICIENCIAS Y EXCESOS EN EL ORGANISMO



 

Por André Vergara Escobar

Escritor

Comunicador social

PERÚ

 

Para la medicina natural, también llamada medicina naturista o naturopatía, ciencia que estudia los elementos naturales (plantas, agua, sol, tierra, aire) como medios para conservar la salud del ser humano y curar enfermedades, todos los desórdenes del organismo provienen de dos causas fundamentales: insuficiencias y excesos.

Cinco siglos antes del nacimiento de Jesucristo, Hipócrates, el padre de la medicina, apuntaba que la naturaleza de todas y cada una de las enfermedades era invariablemente la misma. En la actualidad, los naturópatas se basan en ese principio médico para determinar que la causa de la enfermedad, sin importar su grado de complejidad, siempre se manifiesta valiéndose de dos palabras: insuficiencias y excesos, que significan lo siguiente.

 

Insuficiencias

En naturopatía, el término refiere a la ausencia o carencia de uno o más elementos básicos para la nutrición del organismo, como vitaminas, minerales o cualquier otro nutriente de carácter indispensable para conservar la salud. Hay dos tipos de carencias de utilización.

 

Carencias de aporte: tienen lugar cuando la persona ingiere alimentos que no contienen los nutrientes necesarios para una correcta asimilación. Por ejemplo, esto ocurre con los alimentos refinados debido a que en muchos casos carecen de niveles apropiados de vitamina B.

Carencias de utilización: se presentan cuando los nutrientes de los alimentos son destruidos por otras sustancias, como las antivitaminas o quelantes de oligoelementos. Por ejemplo, la tiaminasa es la antivitamina de la vitamina B1 (tiamina).

 

Excesos

Los excesos constituyen la segunda fuente de enfermedad y son el conjunto de residuos, toxinas y productos tóxicos. Tras acumularse en la sangre en cantidades abundantes, terminan por afectar el funcionamiento del organismo una vez disminuida la actividad de uno o más órganos recicladores, también llamados emuntorios (hígado, riñones, intestinos, pulmones y piel).

 

Estos órganos están diseñados para regenerar al organismo de manera constante, siempre dentro de los límites biológicos. Cuando la persona, debido a una dieta desequilibrada, supera dichos límites, los órganos recicladores padecen la sobrecarga de labores que muchas veces termina en alguna enfermedad, en dichos órganos o en otras zonas del cuerpo, producto de la contaminación de la sangre. Por ejemplo, el abuso de almidones y grasas afecta principalmente al hígado, cuya insuficiencia puede originar un gran número de enfermedades, desde la obesidad hasta el cáncer.

En otros casos, cuando un órgano reciclador se ve recargado de responsabilidades por el abuso de una dieta perjudicial, por ejemplo, copiosa en azúcares y grasas, otro le cubre las espaldas sacrificando su propio funcionamiento para eliminar toxinas. Tarde o temprano, esto puede generar sobrecargas en el organismo.

 

El sedentarismo también promueve la acumulación de residuos en el cuerpo, ya que la actividad física es imprescindible para que los emuntorios desarrollen su actividad en condiciones favorables.

 

Lo que deberíamos hacer

Tanto los excesos como las carencias pueden ser muy nocivas si la persona se deja estar y no modifica sus conductas.

 

Si deseamos evitar estos escollos y lograr una vida saludable, debemos asumir el control mediante una dieta perfectamente balanceada acorde a nuestra realidad física y mental. Es preciso documentarse al respecto, así como solicitar la opinión de médicos y nutricionistas calificados, para esclarecer el horizonte hacia una alimentación sana y equilibrada.

Actividades como el deporte o el yoga ayudan en gran medida al buen funcionamiento de los órganos emuntorios, lo que implica por su parte la expulsión de todas aquellas toxinas que podrían envenenar la sangre.

Si ya padeces alguna deficiencia de salud producto de carencias o sobrecargas, es recomendable tratar el problema a fondo desde el origen: la alimentación; siempre con el apoyo de un especialista en la materia y partiendo de revisar nuestros hábitos, antes que solo ingerir medicinas.

 

Limpiando nuestro cuerpo

En naturopatía se le llama limpieza del terreno, es decir, saneamiento de todos los líquidos orgánicos pertenecientes al ser humano como los sueros intra y extracelulares, la sangre y la linfa.

 

Para poder llevar a cabo este proceso de curación, el médico naturópata deberá ir más allá de los síntomas o manifestaciones superficiales. El objetivo es revelar la causa verdadera de la enfermedad, es decir, la raíz del problema, el porqué del desaprovechamiento de ciertos nutrientes o cuál es el órgano reciclador que falla, y así frenar definitivamente la contaminación del organismo.

 

Las insuficiencias y excesos en el cuerpo dicen más de lo que pensamos y esconden los verdaderos secretos de la salud del ser humano. Desde Hipócrates hasta nuestros tiempos, la enfermedad se cura partiendo de la sencilla lógica de que todos nosotros somos lo que ingerimos, y que la única medicina debe ser ante todo nuestra propia comida.

 

 

24/11/2021

 

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